A partir de una amplia experiencia quirúrgica, la Dra. Durbán explica que algunas pacientes que buscan procedimientos estéticos tienen problemas psicológicos o personales subyacentes en lugar de verdaderas preocupaciones estéticas. Señala que poca conciencia o conocimiento de lo que implica una intervención es una señal de alarma que indica que las pacientes no están considerando las implicaciones para su salud a largo plazo.
El artículo hace hincapié en que las candidatas deben evaluar honestamente su preparación mediante la autorreflexión. Consideraciones clave: la frecuencia con la que el problema estético ocupa su mente a lo largo del día, la comprensión de las posibles complicaciones y cirugías de revisión, la satisfacción general con el propio cuerpo, la motivación (deseo personal frente a presión externa), la estabilidad vital durante el período de decisión, la consciencia sobre la posibilidad de cicatrices, el reconocimiento de que algunas cirugías requieren revisiones futuras y la satisfacción general con la propia vida.
La Dra. Durbán recomienda escribir las respuestas a estas preguntas, asegurando que una misma se dará cuenta si es el momento para la cirugía. Anima a las candidatas cualificadas a solicitar una consulta para hablar de su caso concreto con orientación médica profesional.