La belleza consiste en detalles armoniosos, simétricos y suaves. Este artículo explora los procedimientos faciales mínimamente invasivos realizados bajo anestesia local.
La clínica apuesta por el tratamiento localizado con pequeñas cantidades de Botox en lugar de la aplicación generalizada. Dos zonas clave ofrecen excelentes resultados: elevar la cola de la ceja ilumina la mirada y reduce el exceso de piel visible alrededor de los ojos; pequeñas dosis en las arrugas del entrecejo suavizan estas líneas de forma natural sin eliminar la expresión facial.
El lóbulo de la oreja, la punta de la nariz y el tejido blando del mentón siguen creciendo a lo largo de la vida y caen con la edad, un signo que se acentúa a partir de los 40. La reducción del lóbulo de la oreja es un breve procedimiento quirúrgico que deja cicatrices casi imperceptibles.
Las bolsas en el párpado inferior, causadas por el hundimiento de la piel que retiene grasa y líquido, empeoran progresivamente. El procedimiento de 45 minutos aborda la hinchazón bajo los ojos, distinta de las ojeras (que son una decoloración de la piel).
Cuatro zonas se benefician de un relleno estratégico sutil: rectificación de la mandíbula para corregir la caída facial, pómulos para uniformar el contorno, zona preauricular (que se vacía con la edad) y elevación de la cola de la ceja.
La cirugía ofrece una solución más rápida: consigue en minutos lo que los cosméticos pueden tardar años en lograr.