Muchas mujeres que se plantean procedimientos estéticos no buscan solo experiencia quirúrgica, sino alguien que pueda sentirse como ellas, que comprenda su perspectiva. La Dra. Durbán señala que esta conexión emocional es central en su práctica.
El artículo analiza cómo la experiencia de las mujeres con la cirugía estética difiere de la de los hombres, señalando que ciertas preocupaciones son exclusivamente femeninas. La cirujana adopta un enfoque personalizado: investiga las motivaciones y circunstancias concretas de cada paciente antes de proponer soluciones.
La prevención es primordial en la cirugía estética; la evaluación incluye calidad de la piel, anatomía y condición muscular. La Dra. Durbán reconoce los vínculos psicológicos y emocionales que las mujeres establecen con estos procedimientos. El bienestar y la empatía importan: muchas pacientes prefieren a una profesional del mismo sexo. La cirujana atiende personalmente todas las consultas de las pacientes antes y después de la operación.
El artículo concluye con un consejo: investigar a fondo, buscar referencias y confiar en los propios instintos al elegir cirujano.