El artículo se dirige a mujeres preocupadas por las arrugas, las ojeras y la pérdida de luminosidad facial. Muchas pacientes llegan a la clínica de la Dra. Durbán en Sevilla preocupadas por su aspecto pero con miedo a los tratamientos por la mala publicidad que han recibido.
BOTOX es la marca comercial registrada de Toxina Botulínica Tipo A: una proteína que relaja temporalmente los músculos faciales. Actúa sobre las arrugas de expresión causadas por los gestos faciales, incluyendo patas de gallo, líneas de la frente y arrugas del entrecejo.
El tratamiento es mínimamente invasivo, rápido e indoloro. Las microinyecciones se dirigen a músculos específicos que causan arrugas. Los resultados aparecen a las 48-72 horas, alcanzando la máxima eficacia a los 15 días tras la aplicación.
El Botox actúa sobre las líneas hipercinéticas de la zona superior del rostro: frente, entrecejo y patas de gallo. También puede tratar las comisuras de los labios, el cuello y las cejas. El Botox no se aplica en los labios y tampoco da volumen: no añade volumen a los labios.
Los efectos duran habitualmente entre 4 y 6 meses con una disminución progresiva. No existe un requisito de edad específico; el momento del tratamiento depende del desarrollo individual de las arrugas. Los efectos adversos se producen en aproximadamente el 1% de los casos y son localizados y leves.